NO LO HAGAS RYAN III

Escrito por MAYRAANGELABR 09-04-2016 en amor. Comentarios (0)

La pareja de novios entraron a la casa de Ryan, para celebrar su segundo aniversario juntos. Dos años totalmente diferentes, lleno de locuras, risas, apoyo incondicional y sobre todo, amor.

Ryan cubrió los ojos de Mariana, con una pañoleta roja, le advirtió que no haga trampa y no abriese los ojos, antes de que él se lo pida. La llevó por el pasadizo de su casa, pasaron la cocina, los dormitorios de la familia de Ryan, subieron las escaleras y se detuvieron. Mariana, preguntó:

- ¿Ya puedo quitarme este trapo?

- No, aún no. Espérame. Quiero verificar si todo está en orden. -Respondió el emocionado Ryan.

- Por cierto, ¿Tu mamá?  ¿Anethe? ¿Dónde están?

- Ellas se fueron, donde mi tío Javier, se quedarán el fin de semana. ¿Recuerdas?

-¡Oh! Sí... Estoy nerviosa.

Ryan volvía hacia Mariana, la cogió de los brazos y caminaron un par de pasos más. "¿Lista?" Preguntó.

Descubrió la pañoleta de su rostro, la abrazó por la espalda y miraron juntos el camino lleno de pétalos de rosas rojas y blancas, símbolo de amor y pureza.

Mariana emocionada por lo que ocurriría, comenzó a caminar junto a su novio. No se sorprendió por el gran detalle que Ryan hizo por ella. El chico quien aceptó como su pareja, era el hombre perfecto. Siempre impresionaba a su "princesa" con hermosos regalos; como en el día de su cumpleaños…

( Ryan citó a Mariana en el Malecón de Chorrillos. La esperó de espaldas, encogido y apoyado en el muro de piedra. Al llegar, la hermosa muchacha de los ojos miel, Ryan voltea para abrazarla. Llevaba puesto una camiseta blanca, con un estampado de letras rojas "Ella es mi novia, hoy es su cumpleaños, la haré más feliz que ayer y menos que mañana" Mariana impactada, no dudó en dar un brinco y tirarse sobre él. Ryan la atrapó y se besaban mientras daban vueltas. Caminaban felices agarrados de la mano,  hablando de cómo se sentía Mariana, las clases en la universidad, los medicamentos de Luchita, entre otras cosas. Se detuvieron, "El chico" la sujetó de la cintura y le dijo:

- Feliz cumpleaños, mi amor. Sé que te mereces esto y mucho más, pero recién entré a trabajar y no puedo darte aún todo lo que yo quiero, mi reina preciosa. Te amo demasiado.

- Me haces feliz Ryan, no me importa "lo que me puedas dar". Soy feliz a tu lado. Eso me basta. Respondió una tierna novia, enamoradísima hasta los huesos.

Un tierno beso selló aquel día, cuando de pronto, Mariana siente cosquilleos en su cabeza, abre sus ojos y levanta su mirada. De un parapente aventaban rosas rojas, Ryan le señala que mire atrás de ella y observa a un “mimo” junto a un enorme oso blanco de peluche, soltando muchos globos rojos que subían y se perdían en el azul del cielo. No lo podía creer, Mariana se cogió la cara, y secaba sus lágrimas, abrazó fuerte a Ryan diciéndole "Gracias, mi amor. Te amo" ni una palabra más salían de sus labios)

Ryan y Mariana, siguieron el camino floreado hasta llegar a la habitación del chico enamorado, lo encontraron decorado con velas aromáticas, una fotografía enorme de los dos, estaba pegada en la pared, más arriba de la cama, lleno de tulipanes. Era la noche perfecta para que Mariana deje de ser una inocente jovencita y se convierta en una deseada mujer.

La pareja de novios comenzaron la mágica aventura con los tiernos y apasionados besos, de modo que Mariana se sienta más amada que nunca y  se entregue con suma confianza a los brazos de su flechado hombre. Ryan inició desvistiéndola, mientras acariciaba su desnudo torso con sus suaves dedos, se sentía tan nervioso como aquel día que la miró por primera vez, aunque no era su primera mujer, "el chico" percibió que era la mujer que esperaba, no quería otra más, ella era su único amor.

Mariana dejaba que su hombre la contemple totalmente desnuda. Acercó su cuerpo contra la de él, y se miraron fijamente a los ojos. Ryan avanzó tres pasos hacia la cama, de la misma forma, Mariana retrocedió y cayó echada sobre las suaves sábanas rosas, sintiendo el pecho frio de su novio Ryan. La preciosa señorita, al fin se convirtió en mujer.  Se sentía seguramente protegida, él era el hombre de su vida, era su complemento perfecto. Jamás, cambiaría ese maravilloso momento, por otro. Pasaron por su mente los tiempos más perfectos al lado de Ryan. 

                                                                          ... Continuará.